Boca sacó adelante un partido complicado por sus propias equivocaciones. Primero por aquel error que derivó en el empate de Fortaleza en la Bombonera que le impidió clasificarse directamente a los octavos de final. Y luego porque por graves fallos administrativos no pudo disponer de los cuatro refuerzos que trajo para jugar esta instancia. Ante un rival muy limitado, el Xeneize se trae a Buenos Aires un empate valioso por el contexto. Sin embargo, Merentiel tuvo dos mano a mano clarísimos que no pudo aprovechar. Sino, incluso pudo haberse vuelto con un triunfo. La serie se definirá en la Bombonera el próximo miércoles, cuando se conocerá quién enfrenta a Cruzeiro en la próxima instancia.